
Antes de elegir una referencia de cocina exterior, escribe qué tareas quieres trasladar fuera: preparar, cocinar, servir o sentarte a comer. No hace falta que una sola propuesta reúna todas. Distingue lo imprescindible de lo que solo te atrae por su aspecto.
Contenido de esta guía
Una ficha breve para empezar el proyecto exterior
Prepara una hoja con cuatro apartados: comidas habituales, número de personas que participan en la preparación, objetos que necesitas guardar y componentes que ya tienes. Adjunta un croquis con accesos y elementos existentes.
Marca cada deseo como imprescindible, conveniente u opcional. Por ejemplo, una superficie para emplatar puede ser imprescindible aunque un segundo equipo de cocción sea opcional. Esta distinción permite pedir alternativas y ajustar el alcance sin perder la función que motivó el proyecto.
Convertir una foto en una lista de necesidades
De cada referencia, guarda un rasgo concreto: una superficie de servicio, la posición de la mesa o la relación entre varios frentes. La guía de planificación de cocinas de IKEA también parte de necesidades e ideas antes de desarrollar la distribución. Es una guía comercial de cocinas interiores; no certifica muebles para exterior ni calcula el coste de una obra de jardín.
Con esa lista, pide que el presupuesto distinga aparatos, superficies, instalación y trabajos incluidos. Identifica lo que ya tienes y lo que habría que comprobar en el lugar. Una fotografía no permite estimar materiales, cantidades o mano de obra, ni demuestra que una solución sea asequible para tu caso. El combustible y la capacidad se consultan en la documentación del equipo elegido, no en su apariencia.
La galería reúne cocinas, barras, superficies de lavado y espacios para comer o estar, mayoritariamente bajo cubiertas. Algunas escenas muestran fuego y troncos guardados debajo o vegetación y objetos próximos. No acreditan separaciones, evacuación, apoyos ni compatibilidad de equipos y muebles; tampoco demuestran que una cubierta haga adecuado el emplazamiento. No copies esas ubicaciones, apoyos o formas de almacenamiento. Para las barbacoas de gas o carbón, la CPSC indica uso solo en exteriores bien ventilados: nunca en interiores, garajes, pasajes cubiertos, cocheras techadas, porches ni bajo superficies que puedan arder. Esta orientación estadounidense no identifica el combustible de las fotografías ni sustituye la documentación del aparato y los requisitos locales.

















